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lunes, 4 de mayo de 2020

Reflexiones sobre el confinamiento

1 comentarios
 
Pronto hará dos meses desde que se decretó el Estado de Alarma y, consecuentemente, sufrimos un confinamiento que, al libre albedrío de dirigentes, va e irá cambiando sin que muchos ciudadanos logremos entender muy bien los motivos.

Debido a esta crisis ocasionada por el Covid-19, a lo largo de esta cincuentena de días, hemos experimeintado infinidad de situaciones y vivencias con las que nunca habíamos lidiado. En las siguientes líneas quiero hacer una reflexión sobre algunas de ellas.

1. El tiempo en casa, aunque sea obligado, permite dedicarnos a hacer cosas que, por el motivo que fuera, antes no hacíamos. En estas semanas he podido restaurar y montar un motor Campeón que rondaba por casa, he barnizado unas sillas, he leído libros, me he puesto al día con series, con mi padre hemos talado la higuera y el ciruelo de casa, he escrito, he puesto en orden algunas colecciones... Vaya, que no me he aburrido. Ni un sólo día.

2. Aunque hayamos podido aprovechar el tiempo en cosas que antes no acostumbrábamos a hacer, también se echa de menos algunas de las que esta situación nos ha privado. Ver a familiares, por ejemplo. Eso es lo que más echo en falta.

3. En casa hemos tenido suerte porque, aunque el virus sí ha entrado, no ha sido grave. Estuvimos en casa sin salir durante 21 días, con baja laboral. Todo ello ocasionó cambios: encargar a mi hermano que hiciera la compra y nos la dejara en el garaje, ir un servidor a curar a mi abuela... Al final todo quedó en un susto, y mi madre se pudo recuperar bien. Podemos estar muy contentos, y más cuando te pones a pensar fríamente en las cifras de muertes que dan.

4. Encuentro de muy mal ciudadano, y de mala persona, no respetar las normas de seguridad y prevención que se decretan. Esto va dirigido sobre todo aquellos que intentan buscar la trampa en cada norma. Aquellos que, considerándose pícaros, se creeen más listos que nadie y ponen en riesgo ya no su salud, que me da igual, sino la de los demás. Y esto también va para jefes y empresarios.

5. La situación del fútbol actual abochorna. Son una auténtica vergüenza las actuaciones de LaLiga, la RFEF y los mandamases de las plataformas televisivas. Repito: son una auténtica vergüenza. En ningún tipo de ética cabe que los futbolistas pasen controles de virus y tengan tests día sí día no y que gente de primera necesidad, a pie del cañón, no dispongan de ellos. No me cabe en la cabeza. Asimismo, el hecho de que a día de hoy no se haya decidido si la Liga se reanudará o no va indudablemente ligado a los intereses econónimcos de unos pocos. Y eso abochorna aún más.

6. No sé cómo acabará la Liga. No sé si la dará por finalizada o se acabarán disputando las once jornadas que restan. Pero de lo que sí estoy seguro es de que no se debe poner en riesgo la salud de absolutamente nadie (jugadores, staff, trabajadores, afición...) por un trabajo, y menos para que algunos pocos no pierdan sus ingresos. Que me perdonen, pero el dinero no vale nada. El fútbol es un deporte que requiere de público; de hinchas, como decía Bielsa. No creo que un cine emita una película sin espectadores. Ni actores interpreten su función si el teatro está desierto. Así que, si el fútbol ha de jugarse con las gradas vacías, el fútbol no debería reanudarse. Como mínimo esta campaña, ya que sentaría un precedente gravísimo de adulteración de la competición.

7. Estoy totalmente de acuerdo con el comunicado que publicó la Federació Catalana de Penyes del RCD Espanyol bajo el título "El futbol es afició, sense afició no hi ha futbol". También comulgo al 100% con las palabras de Curva RCDE cuando dicen "Preferimos descender con dignindad, negándonos a formar parte de este bochornoso circo, antes que disputar las jornadas restantes". Y, por descontado, me siento totalmente decepcionado con la postura de Aficiones Unidas. No entiendo cómo tantas Federaciones de Peñas están de acuerdo con la organización que, teóricamente, debería defender al aficionado por encima de todo. Bueno, de hecho, sí que lo entiendo: cuando una organización está subvencionada por otra, la subvencionada normalmente no muerda la mano de quien le da de comer.

8. Me siento muy orgulloso del trabajo que han hecho y están haciendo tanto el RCD Espanyol como la gran mayoría de sus estamentos, colectivos y grupos. Desde todas las acciones solidarias hasta las decenas de iniciativas que han ido surgiendo para entretener y distraer en este tiempo de confinamiento. Pintar, jugar o conocer la historia del Espanyol y sus peñas, donar fondos, alimentos o produtos tecnológicos. Absolutamente todo suma.

9. Yo, aficionado al coleccionismo de cromos, he empezado a hacer una colección de cromos online. Es la primera que hago en este formato. No me convence, la verdad. Como la sensación de abrir un sobre con las manos y pegar los cromos en un álbum de papel, nada. Pero el fondo es bueno, y esta colección puede ser el embrión para que la temporada que viene se publique en papel. La Liga Genuine, la liga en la que compiten equipos formados por personas con discapacidades. Del mismo modo que creo que el fútbol femenino también se merece su propia colección de cromos, los Specials van ocupando el sitio que también les corresponde.

10. No puedo acabar sin tener unas palabras tanto para aquellas personas que trabajan a diario para sufragar los efectos de esta pandemia como para aquellas que desgraciadamente han tenido que sufrir pérdidas. A todos ellos, mis mejores deseos. Y a aquellos que intentan beneficiarse y lucrarse de las desgracias y de la tragedia de los demás, mucha mala suerte.

One Response so far.

  1. Buenas reflexiones.
    Hay quien ha aprendido a encontrarse, que no es poco. Y hay quien ha dado significado al trabajo invisible de aquellos/as que parecen que no están, como son las limpiadoras.

    Sobre el fútbol poco que decir, cada vez me interesan menos los millonarios tatuados. Y si he de opinar del Espanyol, sólo decir que si se acaba la liga como en Francia debemos de bajar, no hay otra, es lo que nos merecemos, y sino se acaba, habrán de luchar.
    Las cosas son como son y las hemos realizado, no como quisiéramos que fueran.

    Y por supuesto, espero que se reduzcan los salarios de los jugadores al 50% como mínimo, no se puede aceptar que se manejen cifras que harían sonrojar a cualquier Ministerio de Cultura de África, Améríca del Centro y del Sur, casi toda Asía y parte de Arabia y buena parte de Oceanía.
    Simplemente no es de recibo
    Salut ¡