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sábado, 29 de febrero de 2020

Y, con victoria, se acabó la aventura europea

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Quién nos lo iba a decir aquél ya lejano 18 de mayo que el Espanyol se clasificaría para disputar la previa de la UEFA Europa League. Y fue así al derrotar a la Real Sociedad en la última jornada de Liga de la temporada 2018-2019. Y gracias a que otros resultados también nos acompañaron, claro. Eso desató la euforia. L'Amour Toujours de Gigi d'Agostino se metió en nuestras cabezas hasta el pasado jueves, cuando quedamos apeados de la competición. ¡Lolololo, vamos a Europa con el Espanyol!

Y ha sido realmente muy bonito todo. Desde la ilusión de seguir los sorteos y ver contra quién nos tocaría en cada eliminatoria, hasta las ganas de ver nuestro RCDE Stadium embadurnado de Europa con el himno de fondo, pasando por los nervios de montar un viaje y ver a nuestro equipo más allá de la frontera.

El pasado jueves 27 de febrero, y aunque el Espanyol acabó ganando el partido por 3-2, fueron los Wolves quienes se clasificaron para disputar los octavos de final de la UEFA Europa League. Más de 2.300 ingleses acudieron al estadio para ver a su equipo en un feudo el nuestro que, por mil motivos (que tampoco voy a entrar a detallar), presentó una imagen muy pero que muy pobre. ¿De qué nos vale querer jugar en Europa si después de siete partidos no hemos sido capaces de mostrar una entrada más o menos decente en nuestro estadio?

Después del 4-0 de la ida, la gesta se presentaba poco menos que utópica. Pero bueno, el perico siempre tiene la esperanza, el "y si...". Y cuando Calleri marcó el primero, a la cara de la pericada empezó a somarse una sonrisa. Que nada, que duró poco, porque con el gol del Wolverhampton ya todo hizo aguas... pero fue bonito, de verdad, mientras duró.

Un 3-2 final que hace acabar la andadura blanquiazul en Europa con victoria, y hace que los millares de ingleses que vinieron, algunos a liarla, se fueran como mínimo sin haber visto ganar a los suyos. También les está bien.

De toda esta andadura hay que destacar también el récord histórico que ha sellado nuestro equipo. Que un club esté 25 partidos seguidos sin perder en competición europea es algo que dudo muchísimo que se logre superar algún día. Lo veo una quimera de dimensiones imposibles. Así que, como ya he dicho más de una vez, el Espanyol hace historia, a veces para bien, otras para mal, pero es una marca en la historia del fútbol catalán, español y europeo.

A nivel personal, el paseo por Europa del Espanyol me ha supuesto un enriquecimiento personal extraordinario. Gracias también al entendimiento y apoyo de la empresa, me he podido compaginar el trabajo con los viajes, y he logrado hacer seis de los siete desplazamientos del equipo.

Si bien me quedé sin el primero, el Stjarnan islandés (cosa que me dio mucha rabia, para qué vamos a negarlo), después sí pude viajar a todos los demás destinos de carrerilla. Y así lo he dejado escrito por aquí. Mi previa de la UEFA Europa League empezó en Suiza contra el Luzern (0-3), y después vino un viaje chárter a tierras ucranianas contra el Zorya (2-2), que nos dio la clasificación oficial para la Fase de Grupos de la antaño llamada UEFA Cup. Allí, encuadrados en el grupo H, empezamos con un viaje a Moscú para enfrentarnos al CSKA (0-2), poco después nos enfrentamos al Ludogorets búlgaro (0-1) en un viaje que también tuvo tela y acabamos en Hungría viéndonos las caras con el Ferencváros de Budapest (2-2). De esta forma acabamos la Fase de Grupos como primer clasificado del grupo H, y la suerte nos emparejó con el Wolverhampton para los 1/16 de final.

El último viaje, pues, fue a tierras inglesas, del que no salimos bien parados futbolísticamente (4-0).

De cada uno de los viajes te vienen cosas a la cabeza. Anécdotas, risas con tus compañeros de viaje (mis padres, Alfredo, Mati, Félix, Laura, Gonzalo, Xavi, Víctor, Sonia(s), Esther, Sergi...), las peripecias para poder llegar, los intentos de conversación con gente autóctona... Eso sí, como curiosidad, haciendo el cálculo rápido, he llegado a recorrer más de 30.000 km para poder hacer todos estos desplazamientos. Déu n'hi do!

Así acabamos nuestra aventura. Yo, más que satisfecho con mi implicación personal. Me he dejado mucho dinero en todos estos viajes, pero son billetes, para mí, muy bien invertidos. Te llevas experiencias, visitas países que nunca hubieses pisado, conoces costumbres, ves paisajes nuevos, haces amistad con nuevos pericos... y valoras lo que tienes. Nuestra comida, nuestras costumbres, nuestros paisajes, nuestro nivel de vida.

Aquí pongo punto y final a este apartado europeo de la bitácora de desplazamientos de esta temporada 2019-2020. Ya sólo nos queda la Liga, al haber caído también hace semanas de la Copa del Rey. Una Liga que va a ser dura, pero que no por ello va a dejar de ser interesante, estoy seguro. Nos quedan 13 finales por vivir, y lo vamos a dar todo para conseguir la ansiada permanencia. No sé si podré relatar algún desplazamiento más. No las tengo todas. Pero si no es así, espero, como mínimo, poder escribir al final de temporada que mostraremos con orgullo nuestro escudo, nuestros colores, un año más en Primera División. Y si no ha podido ser, haremos lo propio en la División de Plata. Perquè som l'Espanyol, i això és la nostra vida.