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jueves, 30 de julio de 2015

Colón Día II: ¡Y tiene toda la razón!

3 comentarios
 
Hoy mi abuela ha tenido un día más bien flojillo. Le ha caído hasta alguna lágrima. Y es que los años no pasan en balde, y ver que poco a poco a uno se le acaba el trayecto tiene ser, me imagino, muy triste. Mucho tiene que ver también el carácter de la persona, el querer vivir, vivir y no dejarse ir. Recuerdo hace poco más de un año cómo a mi abuelo, en fase terminal, aún se le iluminaban los ojos mientras relataba todo aquello que quería hacer. Ver la nueva casa de su hijo, plantar un año más las patatas en el campo de atrás, ir a ver la masía donde él vivió su infancia en Cardedeu. No pudo lograr ninguna de las tres cosas que acabo de citar, pero hasta el último día, incluso cuando él veía que ya no había solución, tuvo en mente volver a caminar, conducir, sembrar y hacer todo lo que él siempre había hecho. Y mi abuela, aunque cansada y descorazonada con su Dios por lo que permitió que le pasara a su marido, también tiene este carácter.

Hoy mi abuela ha tenido un día más bien flojillo. Un día, pensándolo fríamente, que todos podemos tener. Que todos tenemos de vez en cuando. Y es que la visita de su hermano ayer le hizo acordarse de cosas que tenía encerradas muy adentro. Momentos de recuerdo de su madre, mi bisabuela, que se mezclan con los de mi abuelo, de cómo se llegaron a hacer la casa tras diecisiete años de trabajo y más trabajo, de cómo pasaban los veranos, de cuando se compraron el 600, y de cómo en una familia puede haber tantos intereses, tantas ansias de poder, tanta agonía por el sucio dinero. De todo.

Hoy mi abuela ha tenido un día más bien flojillo. Pero la hemos dejado contenta, con una sonrisa. Hemos planeado la cena del sábado, ya que vendrá su hijo y mi hermano con su mujer. Está orgullosa no sólo de su familia, de todos los que la rodean, sino de todo lo que ha logrado a lo largo de su vida. En la terraza o dando vueltas por el patio pasa muchas horas y ella bien lo dice: aquest és un lloc tranquil, sempre m'ha agradat. Va ser un gran encert fer-nos aquí la casa. ¡Y tiene toda la razón! 


3 Responses so far.

  1. Miquel says:

    Tiene toda la razón....
    Salut

  2. Unknown says:

    Tant de bo arribem puguem arribar a l'edat que va arribar l'avi amb les ganes de viure que tenia... t'ho has dit: la manera amb que relatava totes les coses que volia fer quan sortís de l'hospital ho demostraven. Llàstima del maleït càncer que no s'ho va permetre.

    Respecte la casa: li dono tota la raó. Per la zona, per tot el que s'hi ha viscut... una gran llar. I suposo que un se n'adona quan ja no hi viu més i troba a faltar les estones a la fresqueta de la terrassa, etc.

    Xavi

  3. Pobrecilla la abuela Dani , no pero te diré más , yo no creo que sean cosas de la edad , pienso que la nostalgia es lo que tu abuela tuvo , y eso le pasa al mayor y al joven , yo por ejemplo me pongo a recordar desde el dia en que nosotros nos conocimos hasta el último día que nos vimos , pues han sido muy intensos , los hemos pasado en grande y claro anécdotas y demás han quedado ahí y nos disponemos a compartirla con la persona que sea . Y esperemos que nos veamos pronto ¡¡
    Pero claro con las personas mayores esas nostalgias se pueden traducir en lágrimas como le ocurrió a tu abuela , a la que tuve la inmensa suerte de conocer , y muy maja y simpática por cierto , tiene que ser lo más oir historias de su infancia , no la dejes nunca . Que más quisiera yo tener aún a mis abuelos , o al menos haberlos conocido , que de 4 sólo conocí a uno y por cierto sevillista .... jejeje
    Saludossssssssssssss ¡¡