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domingo, 19 de abril de 2015

Paz y tranquilidad

2 comentarios
 
Normalmente, los jueves, al acabar el trabajo en las oficinas de la FCPE, los miembros de la junta vamos a cenar a Casa Narváez, un cuco restaurante familiar de Cornellà en el que nos tratan de maravilla. Allí conversamos entre tapa y tapa sobre mil asuntos de cualquier índole, la gran mayoría, eso sí, relacionados con el fútbol, y más concretamente con el RCD Espanyol.

Sin embargo, el pasado jueves, vete tú a saber ahora cómo ni porqué, acabamos hablando de la tranquilidad. De la calma que respiró alguno en un viaje a Puerto Rico y de lo estresante que es la vida para otros. Y me viene ahora a la cabeza dicha conversación cuando pienso en el colegio, en lo que me espera mañana con niños, jóvenes y adultos, mientras recuerdo de forma instantánea la intervención de una de las profesoras de inglés del colegio cuando debatíamos sobre el mismo tema en el departamento, entre clase y clase: cada vez valoro más la calma y el sosiego.

Alguna vez he dicho en estos mundos virtuales que me considero, como los hobbits, alguien perezoso a los cambios. Una persona de tradiciones, comprensiva y respetuosa, pero a la vez firme en sus convicciones. Y esas convicciones pasan, en el tema que nos concierne, por un trabajo estable y digno, una viviendo fija, y unas aficiones de las que poder disfrutar.

¿Que a dónde quiero ir a parar? A que la sociedad se deforma. Las personas, bobas, intranquilas y muchas veces ignorantes, vemos en el dinero, en las posesiones y en las actividades una forma de llenar un vacío que, de por sí, ha de estar precisamente vacío. El nerviosismo diario, las corridas para ir de un lado a otro o el querer abarcar más sin sopesar el lado negativo nos lleva a olvidar aspectos de la vida por los que de verdad deberíamos apostar.

Un desayuno completo, una jornada laboral decente, un tiempo de ocio y un espacio para la relajación en familia. Todo ello ayuda a sentirse mejor con uno mismo y es precisamente de lo que carezco este año. Una campaña sin horas para salir a ejercitarme, teniendo que pisar el gas para llegar de un trabajo a otro, haciendo jornadas de entre 7 y 12 horas de clase para intentar ayudar y quedar bien con todos cuando lo mejor sería centrarse en un solo punto y explotarlo.

Dicen que la experiencia es un grado, y que de los errores se aprende. Yo estoy aprendiendo ahora, y os puedo asegurar que a partir de septiembre no volveré a cometer el mismo error. El bolsillo no estará tan lleno, pero ganaré en paz y en tranquilidad, algo que, creo yo, me ayudará a sentirme realizado. No como ahora.

2 Responses so far.

  1. Me encantan esas charlas futboleras ¡¡ y más si es en buena compañía , y si es hablar del mágico pues la charla se hace más amena ¡¡ , , si yo estuviera en esas charlas aportaría mi granito de arena para " sembrar " aún más si cabe el sentir bético que me profesa pero no obviando el que yo hablase también del espanyol naturalmente ... ese sentimiento que desde muy pequeño me profesa el mágico ¡¡ , yo fui bético desde que nací naturalmente , espanyolista no , como se suele decir en otros ámbitos , soy perico de adopción ¡¡
    ¡¡ Y como me gustaría verte dar clases ¡¡
    Saludosssssssss ¡¡¡

  2. Miquel says:

    Además, debes de priorizar, créeme.
    Saber desconectar del movil; saber dar ventaja a un libro; buscar tiempo para comer una tortilla de patatas y hacer que una hora dure eso, 60 minutos.
    El tiempo es lo único que tienes y que solemos desperdiciar.

    espero que tal como lo dices puedas llevar a cabo una nueva etapa y guardar esos ratos imprescindibles para que tu vida funcione mejor
    Un abrazo
    salut