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viernes, 27 de junio de 2014

Habitación 711

2 comentarios
 
No es casualidad que hoy, 27 de junio de 2014, más de cuatro meses después del último escrito, vuelva a actualizar este portal. Y lo hago con pena, con lágrimas en los ojos, tras tener que enterrar hace tan solo dos días a mi abuelo. Al abuelo que me quedaba tras el fallecimiento, hará en noviembre cuatro años, de mi Avi Pepe. 

He pasado más de noventa días sin pulsar tecla por estos lares, pero hoy he creído oportuno hacerlo. Volverlo a hacer. Han pasado muchas cosas durante estos meses. Se ha casado mi hermano, he perdido el trabajo, me he emancipado con Marta… Habrá momento para irlo contando todo, pero hoy mi Avi Cisco es el protagonista. 

Siempre es doloroso enterrar a un familiar. Un abuelo, un padre, un hijo… Pero cuando ves sufrir, cuando ves que la ilusión por vivir supera el dolor, cuando ves que los ojos irradian amor por la tierra… hiere el corazón. Un fatídico cáncer de pulmón nos lo ha arrebatado en un mes. Un mes y cuatro días. Cuatro días de más en los que su cuerpo ha aguantado debido a la fortaleza y a la valentía que durante toda su vida ostentó. 

Es triste ver cómo se va apagando mientras se imagina ayudando a su hijo construirse la casa. Es triste ver cómo va quedando sin respiración cuando lo único que ya funcionaba era el corazón, que luchó hasta el último segundo por mantener aquel cuerpo vivo. Es triste ver cómo alguien junto con el que has vivido todos los días de tu vida se va de forma injusta, con un final inmerecido.

Se pudo despedir, sí. Nos pudimos despedir, sí. Pero en aquella habitación 711 del geriátrico, donde el buen hombre recordó y nos relató con sonrisas cada uno de sus 83 años, con sus días de gloria y de pena, murió una persona trabajadora. Un hombre de campo que no pudo más que dejar de hacer lo que más quería con el convencimiento de que los que quedamos lo acabaríamos. Y lo acabaremos.

2 Responses so far.

  1. Miquel says:

    Lo siento de todo corazón.
    Un abrazo fuerte para ti y los tuyos.
    Miquel

  2. Dani antes de nada expresarte mis más sentidas condolencias , agradecerte el que me mandaras un whatssap por la pérdida del Abuelo.
    Te iba a llamar el mismo día del sepelio pero no me parecía correcto ni oportuno hacerlo , ayer te llamé pero no estarías , por lo que iba a llamarte hoy , pero tras leer tu artículo en el blog y el ver lo abatido que estás , esperaré que pase el fin de semana para llamarte .
    Es muy fácil decir que es ley de vida tal y cual , que si era muy mayor , todo lo que se quiera decir en estos casos , pero cuando le toca a uno de lleno no hay edad que valga , es un ser querido y es lo que hay.
    Yo soy una persona muy sentida , y el ver las personas que aprecio , quiero o me importan en esta vida el sufrir como tu en este caso , la verdad que me emociona bastante , y es que tu abuelo me sorprendió el día que lo conocí , que a pesar de su edad como trabajaba aún en el campo , es que el campo es su vida , te lo digo de primera mano porque el ver a tu abuelo es como ver a mi padre , que el campo es su vida .
    No se me olvidará la primera vez que fuí a tu casa , el que subiera a conocerme , fué un bonito gesto por su parte .
    Ahora que ya no está entre nosotros , y no hay nada que hacer lo que importa es tu abuela , el no dejarla en estos momentos tan trágicos , porque es ella la que se encontrará " sola " , sí que es verdad que tiene a su familia arriba de ella , pero no es igual , su marido , su compañero , ya que tus padres y sus nietos tenéis que rehacer su vida .
    Ahora sólo os queda recordar las experiencias y vivencias que vivistes a su lado y recordarlo .
    Nuestro paso por este mundo es breve , a todos nos llegará la hora de dejar esta maldita vida , ahora hay un ángel que velará por ti desde lo más arriba .
    No me extiendo más Dani , así que lo dicho , a ver si pasa estos días que esté la cosa un poco más apaciguada y te llamo.
    Saludos a toda la familia y mi más sincero pésame
    Un abrazo fuerte amigo .