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jueves, 6 de febrero de 2014

Un problema más en la enseñanza

3 comentarios
 
El artículo “Apartheid por ser del Espanyol”, publicado el pasado sábado 1 de febrero en El Periódico, debería sorprender. Pero… ¿de verdad sorprende? No, ni mucho menos.

A lo largo de los últimos años, son muchos los casos que han ido saliendo a la luz pública en los que se enaltecen unos colores por encima de los demás. Exámenes de Selectividad, libros de texto, himnos en clase de música, invitaciones a cambiar de camiseta, disfraces en Carnaval… No, no debería ser normal, pero en nuestra sociedad actual, teóricamente democrática, plural y progresista tal como la tilda Juan Pedro Martínez, autor del artículo, lo anormal parece ser no hacerlo.

Como algunos sabréis, soy profesor de secundaria, y tengo compañeros de profesión barcelonistas. No pasa nada; cada uno tiene el sentimiento que tiene. Lo que no es profesional es que tus ideales interfieran en el aprendizaje de un niño. Me explico:

En clase tengo católicos practicantes, musulmanes, agnósticos y ateos. Todo junto, mezclado. Hasta la fecha se llevan bien porque (creo) ningún profesor del centro les ha enseñado que por encima de todo está su religión, sino que tienen que respetar cualquier fe. Profesa la que quieras, piensa que la tuya es la verdadera si quieres, pero entiende que tu compañero haga lo mismo sin recriminarte nada. Ahora bien, cuando hablamos de fútbol, al igual que de ideologías políticas, parece que la cosa cambia.

Y es enfermizo que tú, como adulto hecho y derecho, quieras interferir de tal modo que un niño, muchas veces dócil y moldeable, cambie su forma de pensar para que lo haga como tú. Que tú, como profesor, mires hacia otro lado cuando ves que un niño que no profesa la misma religión (deportiva o de otra índole) que tú es insultado y vilipendiado por sus compañeros de clase; más cuando cada vez los docentes estamos más y más presionados para tener que estar pendientes de cualquier tipo de bullying o acoso escolar.

No es un asunto que debamos tomar a la ligera. Se está jugando con el aprendizaje de aquellos que dentro de unos años tienen que ser el motor de nuestra sociedad. Se están pasando por alto actitudes que en mucho distan de un buen enseñante. Se está poniendo en peligro la sociabilidad de un niño, su carácter y su forma de ser, rasgos cambiantes según estímulos por el factor intrínseco de la edad.

No es lícito ni profesional que un profesor no interfiera y castigue una situación de marginación, sea por el motivo que sea, pero más vergonzoso es que no se trate de un caso puntual o personal y nos rodee actualmente una sociedad que ve en el no-azulgrana el discípulo que se desvía del buen camino.

3 Responses so far.

  1. Miquel says:

    Los hay maestros, los hay profesores...y los hay pedagogos. Todo parece igual y sin embargo todo es diferente.
    salut

  2. Lo que yo digo el barcelonismo ( y si algún culé lee esto me la sopla ) es una secta , ya esto lo hemos hablado muchas veces pero es así , el que no le gusta el fútbol en Barcelona ........pues si tengo que ser de uno pues del Barça..... y lo de los docentes y el tema de poner el himno como bién me dijistes y tambien que lo reflejas en tu libro pues.........demencial.
    Por eso el f.c. barcelona es la secta dictatorial de barcelona y catalunya ....
    Saludos ¡¡¡

  3. Uff Dani acabo de escribir el artículo y creo que me ha pasado tres pueblos , no quiero que tengas problemas por mi culpa con culés que te lean .
    Además de todos modos si lo lee algún culé no has sido tú el que ha dicho todo ese tipo de barbaridades si no yo........barbaridades que para mí son reales , es que no hay más....
    Saludos otra vez

    P.D. Si ves conforme censurar el artículo lo haces tio no quiero follones por mi culpa . Me he colado y cuando lo tenía escrito digo.... joder....