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lunes, 15 de julio de 2013

El vago, el profesor

2 comentarios
 
Vosotros, los profes, si hacéis lo mínimo... Trabajáis muy pocas horas, no sabéis lo que es herniarse, y con la de vacaciones que tenéis, ¡anda que no vivís bien ni ná! Si no tenéis ganas, mandáis hacer unos ejercicios y listos. Y si se portan mal, los echáis de clase y se acabó el problema. Eso sí, cuando os estresáis un poco, corriendo a coger la baja por depresión. Si os quejáis por vicio, gandules. Doce horas al día tendríais que estar dando clase, ¡y sin parar! Se puede decir de mil maneras distintas, pero seguro que os suena esta manera de pensar. ¿Me equivoco?

A lo que, lógicamente, se puede responder de dos maneras también muy distintas. 

La que normalmente se da es la de llevar la contraria al susodicho ignorante, argumentando el trabajo que tiene un (buen) profesor aparte de las horas lectivas que ya de por sí da (preparación de clases y exámenes, corrección, reuniones docentes, entrevistas con padres, elaboración de boletines...), la formación continuada que tiene que hacer periódicamente (reciclaje, asistencia a seminarios y cursos pedagógicos...) y una serie de horas que el profesor ocupa, y que en muchos casos no se ven, en trabajo para con sus alumnos. Con 24 años, ya sé qué es estar domingos enteros sin levantar la vista del escritorio, cuando otros están con el vermutillo y las olivillas. Le dices también que eso de tres meses de vacaciones en verano nada de nada, que uno tiene mucho trabajo que adelantar si no quiere que le pille el toro al comienzo del curso; cosa que en la gran mayoría de profesiones, cuando estás de vacaciones, las vacaciones son 100% vacaciones.

Que hay profesores que no se ganan su sueldo, pues seguro. Yo mismo los he tenido. Pero del mismo modo que hay trabajadores inoperantes en cualquier tipo de trabajo y ámbito. De gente con más cara que espalda y nula profesionalidad la hay y la habrá siempre en todos lados.

La segunda forma de contestar es la más divertida y, sin embargo, la que menos se usa. Pues sí, chaval. Trabajamos poco, cobramos mucho y tenemos un montón de vacaciones. Nos pegamos una vidorra que lo flipas. Si es que el tonto eres tú por no haberte hecho profe... ¡ts! A lo que al susodicho ignorante, os aseguro, se le queda aún más cara de tonto.

2 Responses so far.

  1. Yo lo que siempre he dicho que el sueldo de un profesor de preescolar .........no está pagado con nada , aguantar a 30 niños de 4 años.......es para tener un par de cojones bien puestos .
    Es la carrera más bonita que hay , a mi me gusta mucho .
    La enseñanza es algo que hay que apreciarlo , aprender cosas que no sabes en fin...
    Saludos ¡¡

  2. Miquel says:

    Venga, ánimo, que esta es una profesión de devoción y vocación...menos quejas ¡¡¡¡